No sé por qué el espejo me contempla
con ojos que podrían ser perversos
otras veces parecen
curiosos/ taladrantes
el rostro del espejo tiene algo
de mi rostro pero nunca es el mismo
es como si su luna
buscara asilo en mí
lástima que no puedo ir en su auxilio
es demasiado igual a mi silencio
y por si fuera poco
repite mis arrugas
el espejo no es tonto / aquí y ahora
saba que hay una ley inexorable
el día en que él se muera
me moriré con él.
(M.Benedetti)
No hay comentarios:
Publicar un comentario